domingo, 29 de noviembre de 2015

CÓMO INTERPRETAR LA CALIFICACIÓN ENERGÉTICA DE UNA VIVIENDA (II): CÓMO LEER UN CERTIFICADO

CALIFICACIÓN “E” PARA EL 80% DE LOS INMUEBLES

Empecemos con un dato: El 80% de los inmuebles certificados hasta ahora ha obtenido una “E”. Y es que ya se ha realizado CEE sobre 1,5 millones de inmuebles desde junio de 2013 (inicio de la obligación).

http://www.dparquitectura.es/noticias/20151109/idea-ahorro-energetico-certificado?utm_source=mailing178&utm_medium=email&utm_campaign=http%3A%2F%2Fwww.ifma-spain.org%2Fboletin_digital_n16_25_04_2014.php#.VlAbZuRzPDf

Destacaría de este enlace una reflexión, que parafraseo:

  • “Podríamos pensar que tener una calificación energética A en nuestra casa es fácil, pero sólo un 0,7 % de los edificios la tienen.
  • Sin embargo, si vamos a comprar una lavadora o un frigorífico lo normal es que sean de clase A porque la evolución tecnológica ha llevado a que más del 80% de los electrodomésticos que se vendan sean del máximo nivel de eficiencia, mientras que en el caso de los edificios la situación es muy diferente. La clasificación es similar pero no son comparables.
  • Alcanzar una calificación A en una casa requiere de un buen diseño y orientación, instalaciones de alto rendimiento, un correcto aislamiento de la fachada y cubierta, contar con buenas ventanas bien sombreadas en verano y aprovechar lo máximo posible las energías renovables activa y pasivamente.
  • Es una obligación impuesta por la Directiva 2010/31/UE el que a partir del 31 de diciembre de 2020, los edificios que se construyan sean de consumo de energía casi nulo”.


CONCEPTOS PREVIOS

En Ingeniería para Optimistas nos hemos propuesto acercar el concepto de CALIFICACIÓN ENERGÉTICA DE UNA VIVIENDA a nuestro público, personas implicadas en la conservación del medio ambiente y que no tienen una formación técnica específica, pero que no por ello dejan de tener interés en aprender y de estar al día de temas que nos pueden afectar.
 
Ya hemos aprendido, por nuestro artículo anterior, cuáles son los datos más relevantes que se tienen en cuenta para la redacción de una CEE de un edificio existente, recordemos:


Hoy os invito a dar un paso más: LEER UN CERTIFICADO.  Por supuesto que lo vamos a hacer desde una óptica sencilla, nuestro objetivo es que, cuando nos encontremos con una CEE, no nos parezca un documento ilegible, sino que podamos hacer unas mínimas comprobaciones e interpretar los datos más relevantes.


LEER UNA CEE




PORTADA
IDENTIFICACIÓN DEL EDIFICIO:

  • El edificio queda identificado con la referencia catastral, pero además vienen definidos los datos postales.
  • Además incluye: Año de construcción o de la última reforma importante, normativa que estaba vigente en ese momento y la zona climática a la que pertenece el municipio donde se ubica el inmueble.

CALIFICACIÓN ENERGÉTICA OBTENIDA:

  • Es el dato que aparecerá en la ETIQUETA ENERGÉTICA.

A TENER EN CUENTA:

  • No figuran los datos del propietario, aunque sí quedan registrados en el programa.


ANEXO 1: Descripción de las características energéticas del edificio


SUPERFICIE, IMAGEN Y SITUACIÓN:

  • SUPERFICIE ÚTIL: A diferencia de la superficie “construida”, es la que no incluye el espacio ocupado por la tabiquería. En ningún caso se tienen en cuenta las terrazas descubiertas y sólo el 50% de las terrazas cubiertas que sólo tengan 1 o 2 paredes (imaginaos un porche)
ENVOLVENTE
  • CERRAMIENTOS OPACOS Y HUECOS Y LUCERNARIOS: Se obtiene a partir mediciones realizadas por el técnico y de las características constructivas de cada elemento. En el programa se detallan todos los datos, pero en el informe que se obtiene impreso, la información, como podéis ver, resulta muy “escueta”.  Simplemente que sepáis en qué consiste (y si veis algún número que os llama la atención, pedidle a vuestro técnico que os lo explique).
INSTALACIONES TÉRMICAS: 
  • Aparecen calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria.  Os preguntaréis por la iluminación, pero no hay obligación de incluirla para uso residencial (que sí para terciario, como los locales comerciales), debido a su poca repercusión en el índice de eficiencia energética.
A TENER EN CUENTA: 
  • Para el caso de CEE para edificio terminado, si el técnico no cuenta con el proyecto de construcción o, al menos, una memoria de calidades, las características constructivas sólo las puede definir de manera “estimada”, en función de la normativa de aplicación. Por eso os podéis encontrar las indicaciones “por defecto” o “estimado”. Es perfectamente válido.


ANEXO 2: Calificación energética del edificio.

Recordaréis que ya nos aparecía en la portada, pero este anexo contiene información más específica.   Destacaría dos datos:

CALIFICACIÓN ENERGÉTICA DEL EDIFICIO.
  • Éste es el valor de la letra que aparece en la etiqueta energética (y el de la portada del certificado).
  • Es un índice que representa las emisiones globales a la atmósfera de dióxido de carbono.  Viene medido en KgCO2/m2·año.
  • Si este valor se multiplica por la superficie útil, se obtendrá el valor absoluto de emisiones anuales de la vivienda certificada.
CONSUMO DE ENERGÍA
  • Igualmente, es un índice. Y representa la suma de los consumos en calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria (ACS). Viene medido en KWh/m2·año.
  • Multiplicando este valor por la superficie útil, se obtienen los KW consumidos por la vivienda al año.
  • Os apunto también que a la derecha del recuadro rojo de la imagen, tenemos los datos de los indicadores de consumo parcial para calefacción, refrigeración y ACS. El último recuadro es el de la iluminación, que recordaréis que en viviendas quedaba sin completar.

A TENER EN CUENTA
  • Los KW del consumo global de energía primaria,  no tienen por qué coincidir con el consumo eléctrico.  (Por ejemplo una vivienda puede tener radiadores de gas natural, pero también aire acondicionado con bomba de calor, y usar uno u otro en función de la época del año).  Dependiendo de las fuentes de energía que tenga la vivienda, podremos hacer un cálculo más o menos aproximado de lo que consume.  Por si os apetece poneros con este cálculo, os dejo un artículo de otro compañero, Javier Toro, donde queda muy bien expresado:





ANEXO 3: Recomendaciones para las emisiones de la eficiencia energética

Estas recomendaciones representan lo que denominamos “mejoras”, es decir, qué cambio puedo introducir para conseguir mejorar la calificación de la vivienda.

En el siguiente gráfico os señalo donde podéis encontrar la nueva calificación energética y dónde queda descrita. 

  • Como mínimo es obligatorio presentar una mejora. En este ejemplo se han planteado dos de ellas.
  • Cada mejora puede contener una o varias medidas. En este ejemplo sólo hay una medida por mejora. (Por ejemplo, una suma de dos medidas podría ser: sustitución de vidrios por otros más aislantes + toldo en las ventanas orientadas al sur).

A TENER EN CUENTA:
  • Las recomendaciones planteadas por el técnico deben ser ECONÓMICAMENTE VIABLES. El técnico no está obligado a hacer una valoración económica, pero sí a que sea factible su realización.
  • Un ejemplo de medida inviable: recomendar una caldera de biomasa para un piso de un edificio antiguo.  Además de la inversión, el edificio necesita contar con un cuarto de instalaciones específico para tal fin y lo normal es que ni siquiera cuente físicamente con ese espacio.
  • En nuestro ejemplo he puesto una medida “trampa”: aislamiento la cubierta.  Y lo es porque la vivienda pertenece a un bloque, y en estos casos la cubierta pertenece a la comunidad de propietarios.  Un caso como éste, además de no deber ir como recomendación única, ha de incluir una advertencia por parte del técnico (en el Anexo 4), en la que se aclare que esta obra está sujeta a su aprobación por parte de la Junta de Propietarios.   Por ello, antes de incluirla, el técnico debe contar con la información que le ofrezca el propietario (puede ser que esté previsto la realización de obras en la azotea).  En el caso de un chalet, no habría problema con la propuesta de esta medida.


ANEXO 4: Pruebas, comprobaciones e inspecciones realizadas por el técnico certificador.
  • Es la última página de la CEE.
  • Normalmente incluye un contenido genérico relativo a lo inspeccionado en la visita y a los datos con los que cuenta el técnico (memoria de calidades o proyecto, o pruebas como termografías, o simplemente la inspección visual).
  • Pero también encontraréis información interesante. Un par de ejemplos:
o    La advertencia sobre el permiso de la Junta de Propietarios para realizar la mejora del aislamiento en cubierta (lo visto en el apartado anterior).

o    Si no hubiera caldera o calentador, las características de la que se ha incluido en el certificado (la vivienda para ser habitable, tiene que disponer de agua caliente. Si no hubiera (caso más frecuente de lo que podáis imaginar), el técnico debe presuponer una para poder hacer la CEE).
  • En definitiva, se trata de un espacio donde el técnico puede ampliar la información que estime oportuna y que, en mi opinión, debe utilizar además para dejar constancia de cualquier aspecto singular que se haya podido encontrar en la elaboración de la CEE.


CONTINUARÁ

Espero que con este post desterréis de vuestra mente que la CEE es un documento “abstracto”.  Como veis, no hemos tratado tanto de profundizar en aspectos técnicos, sino de extraer cuatro ideas y de saber cómo utilizar esa información.

Y la podemos utilizar detectando dónde se produce nuestro mayor consumo energético, y a la vez, tomar decisiones para optimizar el ahorro económico de nuestra vivienda.

Y como además de optimistas, tenemos una vena ecologista, debemos ser conscientes de que con estas medidas contribuimos a la disminución de gases invernadero a la atmósfera y a la conservación del medio ambiente.

Aprovecho y os recuerdo una serie de pequeños hábitos para ello.  Como siempre, nuestro granito de arena:
  • Controlar la duración y temperaturas de calefacción y refrigeración.
  • No desperdiciar agua caliente.
  • Comprar electrodomésticos eficientes.
  • Ir introduciendo aislamientos en nuestra vivienda, a la medida de nuestras posibilidades.
  • Y para los que queráis ahondar un poquito más, os dejo un artículo publicado en El País con más técnicas para ahorrar en calefacción Uso eficiente de la calefacción
En el próximo artículo, aprovechando lo que ya hemos aprendido, plantearemos una ronda de preguntas y respuestas frecuentes que concluyan de forma amena esta serie sobre las CEE.

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